viernes, 11 de enero de 2008

Desde Italia

Hoy es viernes y, como tantos otros viernes, me dieron ganas de leer poesía. Pero lo más frecuente, aún entre personas que tienen muy arraigado el hábito de leer, es que no se lean poemas excepto que haya algún motivo específico para hacerlo. Y ésa, es la razón por la cual insisto con ésto, para que surja la oportunidad de hacerlo.
Pese a que la poesía es, a mi entender, universal(quizás el único género literario que realmente lo sea.); siempre he creído que debe ser leída en su lengua de origen. Sin embargo, en este Blog voy a contradecirme para así poder dar a conocer obras que, de otra manera, no leeríamos.


A continuación voy a transcribir un par de poemas de Salvatore Quasimodo, un poeta italiano, más específicamente siciliano. Quasimodo nació en 1901 y publicó su primer libro de poemas en el año 1930. Antes de eso había cursado estudios de Ingeniería y trabajado como funcionario público; también se desempeñó como redactor de un semanario. En el año 1959 recibió el Premio Nobel de Literatura. Falleció en Nápoles nueve años después.


Y De Pronto Anochece (de "Acque e terre", 1930)


Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra
traspasado por un rayo de Sol:
y de pronto anochece.




A Tu Lumbre Náufraga (de "Erato e Apòlllion", 1936)



Nazco a tu lumbre náufraga,
ocaso de aguas límpidas.

De hojas serenas arde
el aire consolado.

Desarraigado de los vivos,
corazón transitorio,
soy un límite vano.

Tu don tremendo
de palabras, Señor,
asiduamente pago.

Despiértame de entre los muertos:
cada uno ha tomado su tierra
y su mujer.

Tú me has mirado dentro,
en la oscuridad de las vísceras;
ninguno tiene mi desesperación
en su alma:

soy un hombre solo,
un solo infierno.




Poemas extraídos de "Antología de Poesía Italiana Contemporánea"- LOSADA-Ediciones UNESCO. Prólogo, selección y traducción de Horacio Armani.