lunes, 24 de marzo de 2008

Caos

Estoy leyendo dos novelas simultáneamente; no lo había hecho antes y, en cierta forma, no deja de ser una experiencia interesante. Especialmente, porque tienen poco o nada en común. Se trata de "The grass is singing" ("Canta la hierba", 1950), la primer novela de Doris Lessing, en una edición en inglés; y "El jugador" de Fiodor Dostoievski. En unos días podré saber que salió de semejante mix de lecturas.
Mientras voy como un péndulo de una novela a la otra, leo poemas. Lo curioso es que también estoy leyendo poesía de forma un tanto caótica. Estoy haciendo un collage de autores y estilos.
Entonces me pongo a pensar que tengo mis ideas en desorden, que quizás por estos días me dejo llevar con mucha facilidad por el pulso de mis venas. Puede que sea así, pero ya no me inquieta. He aprendido a través de los años, que de tales momentos surge algo nuevo. Es un caos precursor, un proceso de gestación. Un día de estos el remolino cesa, simplemente se detiene... Y las cosas que estaban volando por el aire, sacudidas por las ráfagas, chocándose entre sí, caen al suelo... Caen y forman en el suelo de mi psiquis algo que ya sabía pero necesitaba ver, en un nuevo diseño.

Ayer, leyendo algo recordé un poema que escribí hace algunos años. No tiene nada que ver con lo que venía hablando, pero bueno... ahí estaba así que lo comparto. Voy a ceder al reclamo de una lectora por la ausencia de mis poemas en este blog ( me hizo sentir cobarde... y es una sensación que no me gusta).


"Mar y Fuego" (1999, Púrpura)


Hombre, yo fui para ti mar y fuego,
mil abrazos de corales amarillos
colmaron el estanque de tu cuerpo,
y así, fueron deshechos en tu olvido.

Mis llamas treparon tu columna,
para encenderla, para incendiarte.
¡Ah, no pudieron mis jóvenes medusas,
en todos sus intentos, despertarte!

¿Qué será de mis besos ondulantes?
que vibraban como cilias en tu boca.
Por medio de ellos quise acercarme,
alejar, de tus aguas, la sombra.

La vida no le da treguas al cobarde
y sólo desde el río llega el sueño.
¿Por qué tu alma duerme en el estanque?
Hombre, yo fui para ti mar y fuego.


Publicado en "Los Nuevos Escritores Latinoamericanos"( 2004, Editorial Nuevo Ser)

9 comentarios:

Ladrón_De_Versos dijo...

Leer compulsivamente puede ser a veces un tanto caótico.

Yo soy de los que algunas veces he pensado que las lecturas deberían ser estudiadas y preparadas.

Pero eso es poner mucha razón en el asunto.

Hay que leer de todo y en todo momento para mantener la mente ágil y despierta.

Eso es lo que me aconsejan algunos lectores de mi familia.

Por otro lado, decirte que no he leído la primera novela que citas, sin embargo, la de Dostoevsky, "El jugador", la leí hace muchos años, y sinceramente, debió ser una lectura de poca influencia, porque no me acuerdo de la trama.

Supongo que la leí por el titulo, que me llamaba la atención, y por mi adición al juego...

no tendría ni la más remota idea de lo que suposo "Dosto" para el mundo de la literatura.

El poema que nos dejas es muy bueno. Me ha gustado mucho. No sabía que escribieses tan bien.

Comienzas el poema con el mismo verso que lo terminas.

Saludos y abrazos para Argentina.

Seguiré léyéndote más amenudo, sobre todo si nos dejas poemas así.

CIAO AMORE!

Anónimo dijo...

Me alegra mucho de que te animes a poner tus propias obras.
Cuando me mude no me lleve muchos libros, por la falta de espacio, pero el tuyo si. y al leer esto es como si lo hubiese leido ayer. y es raro porque si no me equivoco lo lei por ultima vez hace unos años.
Espero que no sea lo ultimo que compartas, ya que a mi parecer tenes mucho talento y me parece un tanto egoista que lo guardes solo para vos.
un beso

Veronika Mortissandi dijo...

Ladrón de versos, gracias por tu favorable opinión sobre mi poema!!.
Sobre lo de las lecturas, creo que me encantaría poder preparar de antemano lo que voy a leer...más teniendo en cuenta que probablemente no me alcance lo que me resta de vida para leer los libros que, día a día, voy sumando a mi lista de lecturas pendientes... Pero sucede que no consigo lo que quiero en la biblioteca, o en la librería, o tal mes tengo otros gastos y no puedo darme el gusto de comprar, etc... Entonces, muchas veces termino leyendo lo que cae a mis manos. Soy adicta, necesito leer antes que nada... Sino siento algo así como que mi cabeza se enmohece.

Veronika Mortissandi dijo...

Anónimo, que creo que sos vos, Laura, muchas gracias por tu aliento... y por esa especie de reproche que sé que viene con cariño jajaja. Y me siguen diciendo que ponga mis poemas, pero parece "autobombo", y me da vergüenza... Ya sé, ya sé, soy una niña grande... Pero aún manteniendo mi neurosis a raya me pasan estas cosas. :P
besos!

mojadopapel dijo...

Veronika, me gusta mucho tu poema, tienes sentimiento y fuerza, yo no soy poeta pero me gusta leer poesia publica más poemas, porfa

Veronika Mortissandi dijo...

Gracias por tu entusiasta comentario Mojadopapel!

ergoman dijo...

Hola Veronika!
En mi humilde opinión y conociendo tu obra desde los primeros versos, me animo a decirte que hasta ahora,sin exagerar, sólo has escrito un mínimo muestrario de lo que sos capaz de escribir. Tus lectores seguiremos esperando que tus palabras fluyan incontenibles y dejen huellas profundas.
Un fuerte abrazo.

Veronika Mortissandi dijo...

Gracias por la visita Ergoman!
Con tantas flores que me están dejando en los comentarios otros lectores van a creer que les pago para promocionarme, jaja.

Un beso!

Lluís Salvador dijo...

Oye, este poema está muy bien...
Sigue escribiendo, pero a tu ritmo, en tu camino. A veces los elogios estropean más que las críticas.
Pero cuando tengas ganas, publica algo más. Me ha gustado. Mucho.
Saludos